Partido Republicano avanza con propuesta para privatizar Codelco

La propuesta del Partido Republicano de avanzar hacia la privatización de Codelco volvió a tensionar el debate sobre el control estatal de los recursos estratégicos. La colectividad argumentó que la minera necesita “oxígeno privado” para enfrentar su nivel de endeudamiento y financiar sus inversiones, reabriendo una discusión que históricamente ha generado profundas divisiones políticas.
La respuesta del Gobierno fue inmediata. El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, descartó, aunque con matices, un cambio en la propiedad de la cuprífera y marcó distancia con la propuesta. “No estamos hablando de privatizar, sino de trabajar con privados”, afirmó la autoridad, precisando que la administración busca profundizar convenios con empresas privadas, “tal como lo hizo la administración de Máximo Pacheco, con más de 12 convenios con privados”.
Desde La Moneda insistieron en que la discusión sobre una eventual venta de activos no equivale a privatizar la empresa. El propio Mas sostuvo que algunas definiciones sobre desinversiones corresponden al gobierno corporativo de Codelco, intentando diferenciar el debate de cualquier apertura de la propiedad de la estatal.
El Partido Socialista. En una declaración pública, la Comisión Política de la colectividad sostuvo que la propuesta “amenaza el patrimonio estratégico de todos los chilenos” y acusó que la iniciativa busca instalar una discusión que pone en riesgo uno de los principales activos del Estado. El PS también advirtió sobre la necesidad de resguardar el carácter público de la empresa en un escenario marcado por la creciente demanda mundial de cobre para la transición energética.
Las organizaciones de trabajadores también cuestionaron la idea. Desde la Coordinadora de Trabajadores de la Minería (CTMIN) señalaron que una eventual privatización significaría debilitar una empresa que históricamente ha financiado políticas públicas mediante sus excedentes. Para los dirigentes sindicales, el problema de Codelco no pasa por su propiedad, sino por las condiciones de financiamiento que ha enfrentado durante décadas y por la necesidad de fortalecer su capacidad de inversión.
La propia estatal también salió a precisar el alcance de las versiones sobre eventuales ventas de activos. En una declaración pública sostuvo que “ni el directorio de Codelco ni su presidente han analizado, discutido o adoptado decisión alguna respecto de la venta” de sus participaciones en El Abra y Quebrada Blanca. No obstante, reconoció que en la elaboración de su futuro plan estratégico se evaluarán “alternativas de financiamiento” y una “eventual venta de activos”, junto con otras medidas destinadas a fortalecer la sostenibilidad financiera de la corporación.
El temor que surge es claro: que el único recurso estratégico con que cuenta Chile termine en manos de capitales extranjeros. El cobre es más que un recurso económico: es parte de la identidad y soberanía de Chile. La posibilidad de privatizar Codelco genera el temor de que el país pierda el control sobre su principal fuente de riqueza, dejando en manos de capitales extranjeros un patrimonio que pertenece a todos los chilenos.



