Físico chileno descubre nuevas formas de “controlar” la luz para impulsar tecnologías más eficientes

En el complejo mundo de la Física No Lineal, donde pequeños cambios pueden generar resultados impredecibles, el Dr. Mario Molina Gálvez, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, ha alcanzado hitos significativos. A través de su proyecto Fondecyt Regular, el investigador exploró cómo manipular la luz y la electricidad en redes diseñadas artificialmente, entregando claves para procesadores miles de veces más rápidos y dispositivos de energía renovable más robustos.
Uno de los descubrimientos más sorprendentes del Dr. Molina es la capacidad de crear confinamientos de energía sin necesidad de paredes o barreras. Mediante un fenómeno de interferencia, diseñó redes donde las ondas se anulan hacia el exterior pero se refuerzan en un punto central.
Este avance, aplicado a redes eléctricas biinductivas, permitiría desarrollar filtros ultraprecisos. Según explica el académico, se podría bloquear o permitir el paso de energías específicas con solo ajustar milimétricamente el espacio entre los componentes de la red, optimizando el flujo eléctrico de manera inédita.

Simetría PT: el balance entre ganancia y pérdida
Tradicionalmente, la física cuántica exigía una propiedad matemática llamada hermiticidad para asegurar la estabilidad del sistema. Sin embargo, Molina trabajó con sistemas no hermíticos, que pierden y ganan energía simultáneamente. Al aplicar la Simetría PT (Paridad e Inversión Temporal), el investigador logró un balance perfecto, similar a un balancín en movimiento constante pero estable. Este equilibrio es fundamental para controlar cómo viaja la luz en redes microscópicas, sentando las bases de futuros computadores ópticos, capaces de procesar información mediante fotones en lugar de electrones.
Superar el caos: el sendero oculto en el desorden
Finalmente, el estudio abordó la Localización de Anderson, un fenómeno en el que el desorden de un material bloquea cualquier señal de energía. El Dr. Molina descubrió que, si ese desorden posee una lógica interna o “correlación”, la energía puede encontrar un camino para fluir. Este hallazgo es crucial para la industria de las energías renovables y el desarrollo de láseres de última generación. Al permitir que la señal transite incluso en materiales que no son estructuralmente perfectos, se podría mejorar drásticamente el rendimiento de paneles fotovoltaicos y dispositivos láser, posibilitando que operen de forma óptima a pesar de las impurezas del material.



