Nueve meses sin respuestas: la fallida conducción de la Fiscalía de los Rios en el caso de Julia Chuñil

Han transcurrido más de nueve meses desde la desaparición de la activista medioambiental mapuche Julia Chuñil, ocurrida el 8 de noviembre de 2024 en la comuna de Máfil, Región de Los Ríos. Nueve meses de silencio institucional, de decisiones cuestionables y de una estrategia investigativa que, lejos de acercar a la verdad, ha profundizado la incertidumbre y el dolor de su familia.

La investigación, liderada por la fiscal regional de los Ríos Tatiana Esquivel, ha sido objeto de duras críticas por parte de los cercanos a Chuñil, quienes denuncian graves irregularidades que comprometen la imparcialidad y eficacia del proceso. La fiscal Esquivel, nunca se reunió presencialmente con la familia, limitándose a dos videoconferencias, a pesar de la urgencia y sensibilidad del caso. Este distanciamiento no solo revela una falta de empatía institucional, sino también una preocupante desconexión con las víctimas directas de la desaparición.
Errores estratégicos y uso negligente de herramientas periciales
Uno de los aspectos más alarmantes ha sido el abandono de líneas investigativas clave, debilitando la búsqueda de la activista. A esto se suma el uso inadecuado de herramientas forenses, como la entrega de un georradar a un funcionario de Carabineros que está siendo investigado en la misma causa por apremios ilegítimos. Esta decisión, además de ser éticamente cuestionable, pone en duda la seriedad con que se están abordando las diligencias.
Violación de secreto y antecedentes falsos
En marzo de 2025, un reportaje emitido por Meganoticias incluyó antecedentes falsos que apuntaban injustamente al núcleo familiar de Chuñil como sospechoso. Esta filtración, que motivó una querella por violación de secreto presentada por su hijo Juan Pablo Chuñil, no solo vulneró derechos fundamentales, sino que también profundizó la desconfianza hacia las instituciones encargadas de esclarecer el caso.
Exigencia de cambio institucional
La abogada Karina Riquelme, representante de los querellantes, ha solicitado formalmente que el caso sea asumido por otra Fiscalía regional, argumentando que la actual conducción no cumple con los estándares mínimos comprometidos por el Estado, tanto a nivel nacional como internacional. La petición no solo responde a presuntas negligencias procesales, sino también a la falta de trato humano hacia quienes esperan respuestas.
Un caso que refleja una tendencia preocupante
La desaparición de Julia Chuñil ha encendido las alarmas en organizaciones sociales y de derechos humanos, que advierten sobre una tendencia de vulneración sistemática hacia dirigentes mapuche y activistas medioambientales. La desconfianza en la Fiscalía de Los Ríos y en las policías socava la legitimidad de las instituciones encargadas de garantizar justicia.
Mientras la familia insiste en que se revoque la actual conducción de la causa, la pregunta sigue siendo la misma desde hace más de nueve meses:
¿Dónde está Julia Chuñil?
Una pregunta que, hasta ahora, no tiene respuesta



