Región Metropolitana : un amanecer marcado por el caos tras el temporal

Tras una noche de intensas precipitaciones y tormentas eléctricas, la Región Metropolitana amaneció este domingo intentando recuperar la normalidad frente a un escenario que superó todas las proyecciones técnicas. El fenómeno, caracterizado por una elevada isoterma y una concentración excepcional de agua en muy poco tiempo, dejó tras de sí un panorama de inundaciones, deslizamientos y miles de hogares sin suministro eléctrico.

Según el último balance entregado por el director regional de Senapred, Miguel Muñoz, la comuna de Maipú resultó ser la más golpeada por el temporal. Un núcleo frío en altura descargó cerca de 17,4 milímetros de agua en apenas una hora y media, provocando el colapso de los sistemas de evacuación. “Más de 300 viviendas se encuentran anegadas e inundadas. Ningún sistema de aguas lluvias puede resistir tal cantidad de agua en tan poco tiempo”, explicó Muñoz.
Los puntos más críticos se registraron en el sector poniente, particularmente en la intersección de Tres Poniente con Camino a Melipilla, en Los Conquistadores y en diversos tramos de Américo Vespucio.
Crisis en el sector oriente: desbordes y remoción de masa
En Las Condes, la alcaldesa Catalina San Martín calificó la situación como “mucho más fuerte de lo esperado”. El desborde de un canal en San Carlos de Apoquindo arrastró sedimentos, ramas y piedras, colapsando la calle Francisco Bulnes Correa y afectando a unas 21 viviendas. La edil recordó que los incendios forestales de fines del año pasado en la precordillera dejaron el suelo inestable, lo que facilitó el arrastre de material hacia las zonas residenciales.
En Lo Barnechea, la activación de las quebradas Ñilhue y Huallalolén provocó un deslizamiento en el kilómetro 5,5 del Camino a Farellones. La emergencia dejó a unas 20 personas aisladas en el sector de Puente Ñihue, donde equipos de Bomberos y maquinaria del MOP trabajan desde la madrugada para restablecer la conectividad vial.
Impacto en servicios básicos
A las inundaciones se sumó la fragilidad del sistema eléctrico. Durante el peak de la tormenta, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) informó que cerca de 26 mil clientes quedaron sin suministro en la región.
El golpe fue especialmente duro en las zonas rurales y periféricas, donde las redes eléctricas no resistieron los embates del viento y la lluvia. Padre Hurtado se convirtió en la comuna más afectada, con 7.340 clientes sin servicio. En El Monte, 4.103 hogares quedaron a oscuras, mientras que en Calera de Tango se registraron 3.708 interrupciones. Estas cifras reflejan la vulnerabilidad de los sectores más alejados del radio urbano central frente a fenómenos climáticos de esta magnitud.
Las empresas distribuidoras mantienen brigadas desplegadas en terreno, mientras la SEC monitorea la reposición del servicio mediante un mapa interactivo. Sin embargo, la caída de árboles y la persistencia de las condiciones meteorológicas han dificultado las labores de reparación.




