Vender medicamentos en supermercados: ¿necesidad sanitaria o de consumo?

Luego de que el Gobierno propusiera, dentro de sus planes para reactivar la economía, medidas como la venta de medicamentos sin receta médica, las críticas apuntan a que se estaría pasando por alto el enfoque de salud. Consultado por Diario y Radio Universidad de Chile, el diputado PS, Juan Luis Castro, indicó que la medida no significará necesariamente una disminución de precios.

De las medidas propuestas por el Gobierno para reactivar la economía y que fueron anunciadas este lunes, una de las más llamativas tiene que ver con insistir en el aumento del consumo doméstico a través de la venta de medicamentos sin receta médica, incluso, en góndolas de supermercados.

Esta iniciativa, que además propone un cambio en la legislación actual, viene siendo ampliamente cuestionada en el ambiente político, así como en el de la salud pública.

En conversación con Diario y Radio Universidad de Chile, el diputado socialista, Juan Luis Castro, manifestó que no se trata de una medida acertada si lo que se pretende es satisfacer demandas de medicamentos difícilmente accesibles para la población.

“Beneficiaría a medicamentos tales como el paracetamol, ibuprofeno, ungüentos, colirios y otras vitaminas que son de costos muy inferiores, incluso, a los mil pesos por caja. Ese no es el problema de la ciudadanía. Nadie se queda sin tratamiento por un paracetamol, se quedan sin tratamiento por una infección grave, oncológica o psiquiátrica, y esos medicamentos son muchos más caros”, criticó Castro.

Otro de los argumentos defendidos por el diputado socialista y que se opone rotundamente a la iniciativa de Gobierno, tiene que ver con el problema de la automedicación.

En el caso de Chile, según Castro, donde los medicamentos que se pueden vender sin receta médica corresponden solo al 15 por ciento del mercado, algunos de ellos han agravado problemas estomacales en la población, como es el caso del Ibuprofeno.

Así, para el diputado -quien es médico de profesión-, lejos del debate aparentemente mercantilista de los medicamentos, habría otros aspectos importantes a tomar en cuenta antes de modificar su normativa actual.

“Se debiera mejorar el acceso con límites de precios reales a los productos de alta necesidad. Existe el Observatorio Internacional de Precios, que permite que nunca hayan abusos como en Chile, sobre el cien por ciento de diferencia de precios entre una farmacia y otra. Segundo, tener farmacias móviles en aquellas 56 comunas donde no hay farmacias establecidas; y tercero, la compra que sea a gran escala sea accesible a las farmacias independientes”, indicó Castro.

 

En tanto, la Asociación de Farmacias Independientes, a través de un comunicado firmado por su presidente, Héctor Rojas Piccardo, explicitó su oposición a la medida de Gobierno, tal como lo hicieron en un debate similar en el año 2012.

Las razones entregadas por dicha asociación tienen que ver con las pocas garantías de salubridad que ofrecen los supermercados para los medicamentos, el acceso responsable de los usuarios, los riesgos de intoxicación y los problemas de quiebre para las farmacias independientes, que cumplen roles sociales importantes en comunas alejadas.

Esta posición es respaldada por el ámbito académico especializado en fármacos. Así, el doctor en fármacovigilancia de la Universidad de Valparaíso, Juan Francisco Collao, recalcó un estudio realizado por dicha universidad y que determinó que aproximadamente cien chilenos mueren anualmente por el uso indiscriminado de medicamentos.

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