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Producto de la pandemia del COVID-19,  la vida de las personas de todo el mundo ha cambiado.  Frente a ello cada país ha decretado medidas de protección sanitarias y cuarentenas con la finalidad de evitar la propagación del virus en la población. En este mismo sentido también se han interrumpido las rutinas diarias de las personas, como el desplazamiento en los espacios públicos, fuentes laborales, de estudios, recreación, y familiares.

Lo que ha generado factores de estrés dado las condiciones  como hacinamientos en los hogares.  A esos factores además se debe sumar otras problemáticas, como la pérdida de sus fuentes laborales, cesantía, aislamiento, y la incertidumbre sobre la nueva normalidad con la que deberemos vivir en adelante.  Esta mezcla de condiciones y factores dentro del núcleo familiar también ha generando tensión en las interacciones cotidianas y violencia en el contexto familiar.

Las medidas de confinamiento evidencian la vulnerabilidad de las mujeres víctimas de violencia de género en Chile

La Ley 20.066 define la Violencia Intrafamiliar (VIF) como “todo maltrato que afecte la vida o la integridad física o psíquica de quien tenga o haya tenido la calidad de cónyuge del ofensor o una relación de convivencia con él. En este último caso, la Violencia Intrafamiliar hacia la mujer implicaría todo maltrato, físico y/o psicológico, por parte de su cónyuge o conviviente”.

Ministerio de la Mujer lanza primera guía digital de ayuda en violencia contra la mujer

Festival Cine de Mujeres se realizará entre el 4 y el 9 de agosto con acceso liberado y de forma online a través de Festhome TV

El equipo de FEMCINE lleva diez años celebrando y potenciando el cine hecho por mujeres, porque es fundamental para la creación de una sociedad más justa el que podamos tener en cuenta las distintas perspectivas y experiencias a la hora de habitar el mundo.

En esta década hemos sido testigos de cómo el cine de mujeres ha demostrado su variedad y calidad enriqueciendo nuestras miradas. Como FEMCINE seguimos confiando en que una buena película es una excelente excusa para el diálogo social, porque nos permite ponernos – por un momento – en la piel de personas distintas a nosotros mismos, y es esa empatía lo que más necesitamos en este momento para construir el Chile que queremos.

 

 

 

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