Cámara aprobó incorporar a canasta GES dispositivos digitales para monitorear Diabetes Infantil

La propuesta bajo el proyecto N° 502, fue presentada en marzo por el diputado de Renovación Nacional Bernardo Berger secundado por una decena transversal de parlamentarios. Fue aprobada con 86 votos a favor, sin abstenciones ni votos en contra.

En lo medular, propone al Ejecutivo “dentro de la canasta GES la incorporación de los lectores y sensores digitales de medición de glucosa para el tratamiento de la Diabetes Infantil –también denominada Melitus o de Tipo 1- e instruir al Ministro de Hacienda para que determine en el más breve plazo los costos de esta medida y su forma de financiamiento”.

Berger explicó que “un niño con diabetes debe pincharse y sacarse sangre entre 10 y 20 veces al día, o más,  dependiendo de su condición para medirse la glicemia, y lo deberá hacer por el resto de su vida. No es difícil imaginar entonces, lo perturbador que resulta para un pequeño vivir pinchándose y sangrando, pero es la única forma accesible hoy mediante la canasta de medicamentos GES”.

“La alternativa –añadió- “son los sensores digitales que hace dos o tres años están disponibles en Chile y que podrían ahorrar gran parte de ese trauma, pero no tienen cobertura, cuestan mensualmente unos 150 mil pesos sin considerar los demás gastos asociados al tratamiento”.

Indicó Berger que junto a la votación “he tomado contacto con el ministro de Salud Jaime Mañalich para ponerlo en antecedentes, que podamos evaluar esta necesidad contenida en el proyecto aprobado hoy, y empujar su pronta cumplimentación en el marco de las adecuaciones constantes que el Minsal hace a la canasta de medicamentos”.

La Diabetes Infantil juvenil es considerada la tercera enfermedad crónica mundial más común en la infancia. Su rápido incremento en Chile la ha convertido en la segunda de mayor prevalencia. Se estima en 15 mil los casos en el país, puede causar la muerte y su tratamiento es de alto costo.

En ella, el páncreas deja de producir insulina, hormona fundamental para regular la cantidad de glucosa o azúcar que llega a las células. Por tanto, los niños que la padecen –insulinodependientes- requieren monitorear su sangre permanentemente e inyectarse varias veces al día la hormona para sobrevivir. No existe cura. No se conoce con exactitud la causa de esta enfermedad crónica, aunque se ha determinado cierta correlación genética, en tanto que su detonación o debut, siempre sorpresivo, podría ser causado por factores inmunológicos.

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