Proyecto de adaptabilidad laboral: ¿Intento de precarización?

Este jueves, el Gobierno firmo la pre normativa que será enviada al Parlamento. Según el Presidente Sebastián Piñera, la idea busca conciliar las horas de trabajo con la familia, mejorar la calidad de vida y tener más espacios de libertad, sin embargo, hay quienes cuestionan la verdadera intencionalidad de la iniciativa.

Jornada mensual de 180 horas a nivel individual que podrán ser distribuidas en forma diferente cada semana; horas extraordinarias semanales o mensuales; compensación de horas extras con días de vacaciones adicionales y no solamente con remuneraciones; modificaciones en el horario de inicio y término de jornada; disminuir el tiempo de colación para adelantar la salida; y aquellos que se desempeñan en plataformas digitales no tendrán oficialmente una relación laboral con su empleador.

Estas son algunas de las principales propuestas a las que apunta este proyecto de ley sobre adaptabilidad laboral, el cual será enviado próximamente al Congreso luego de que, este jueves, fuera firmado en el Palacio de La Moneda.

Durante la ceremonia, el Presidente Sebastián Piñera indicó que los objetivos de la iniciativa son “mejorar la calidad de vida, crear más oportunidades y dar más espacios de libertad” a los trabajadores.

“Este proyecto de ley lo que busca es fortalecer los derechos de los trabajadores, ampliar sus ámbitos de libertad y permitir una mejor incorporación al mundo del trabajo y una mejor compatibilización de ese mundo con otros tan importantes, como el mundo de la familia, la recreación, la cultura, los amigos, etcétera”, afirmó.

Al respecto, el presidente de la Comisión de Trabajo de la Cámara Baja, Raúl Soto (DC), aseguró que la idea de Gobierno podría generar retrocesos en derechos colectivos e individuales de trabajadores y trabajadoras.

Por tal motivo, precisó, buscará coordinarse con parlamentarios de oposición con el fin de evitar iniciativas regresivas y, al mismo tiempo, proponer indicaciones que signifiquen un real avance de mejoría de las condiciones laborales en el país.

El parlamentario demócrata cristiano advirtió que el proyecto de adaptabilidad laboral deja a exclusivo criterio y arbitrio del empleador las principales modificaciones horarias, como lo son el definir las jornadas semanales, mensuales y anuales que se deberá trabajar.

“Yo creo que el Gobierno se ha farreado una oportunidad histórica, si de verdad queremos conciliar trabajo con familia, era el momento de revisar los topes de jornada laboral en nuestro país, era el momento de rebajar de 45 a 40 las horas semanales, anunciar una jornada semanal de cuatro por tres como lo propusimos hace días atrás, pero sobre la base de 40 horas semanales y 10 horas diarias”, argumentó.

Los que sí valoraron la iniciativa de ley sobre adaptabilidad laboral fueron los principales gremios empresariales, quienes estuvieron presentes en el Palacio de La Moneda durante la ceremonia de firma.

El presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA), Bernardo Larraín Matte, indicó que la propuesta del Ejecutivo va en la línea correcta, pues introduce –precisó- la palabra flexibilidad al Código del Trabajo, teniendo en cuenta que las nuevas tecnologías hacen necesario poseer distintas maneras de trabajar.

“Esto se da en un contexto de flexibilidad, si fuera solamente reducir la jornada, creo que sería equivocado, porque aquí no es un problema de menos trabajos, el problema es generar mejores ambientes de trabajo, mejores esquemas, mejores jornadas de trabajo y que eso va a generar saltos en productividad y, muy importante también, satisfacción para las personas”, señaló.

Una opinión similar manifestó la economista del Instituto Libertad y Desarrollo, Carolina Grünwald, quien aseveró que la flexibilidad laboral es necesaria para las actuales condiciones del mercado y, con esto, aumentar la productividad.

“El proyecto dice que tiene que ser en común acuerdo, es decir, no en todos los empleos se puede permitir laborar cuatro días en vez de cinco, ejemplo es una repartición donde se atiende público. Entonces, por una parte se debe asumir que todos somos grandes, pensantes y que se va a usar correctamente la ley, obviamente se requiere fiscalización, y esto funcionará en la medida que somos un país evolucionado donde el empleador y trabajador pueden ponerse de acuerdo de buena fe, yo creo que también pasa por ahí”, subrayó.

Sin embargo, para la profesora de Derecho del Trabajo de la Universidad de Valparaíso, Daniela Marzi, en el proyecto no existe realmente un beneficio hacia los trabajadores, solo se trabajará más intensamente determinados días.

“Esto se puede traducir en una imposición empresarial, que no exista realmente una facultad del trabajador para acceder o no a esto. Sabemos que, en Chile, cuando se habla de acuerdo entre las partes, las condiciones las fija el empleador, y en el mundo eso se ha corregido a través del sindicato. Por lo que se aprecia en el proyecto, la participación de la organización sindical es marginal y, en el país, con lo debilitado que está dicha instancia laboral, no existe ninguna garantía que establezca, en este caso, que son los trabajadores quienes están optando”, recalcó.

Además de la flexibilidad laboral, el proyecto de ley del gobierno contempla  políticas de género y medidas en pos de la inclusión femenina,. También el fortalecimiento de las acciones relacionadas a la erradicación del trabajo infantil.

By: Rodrigo Fuentes / Diario Uchile

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