Prioridades y desafíos para el 2019

Feliz año para todos los habitantes de esta hermosa Región de Los Ríos, que desde el 2007 busca su propio camino hacia el desarrollo. Un camino que con el cambio de folio también nos abre nuevas oportunidades de corregir errores, acelerar pasos, reinvertir esfuerzo y energía, para concretar aquellos proyectos que se han entrampado, que se han demorado, o que simplemente han dormido el sueño de los justos en las últimas administraciones.

Hace algunos días, un medio de comunicación me consultaba mi apreciación sobre dónde deberían estar los acentos y prioridades para este 2019, y la verdad es que en esto no tengo dos respuestas distintas: A esta región le urge reactivar las confianzas entre el mundo público y privado para poner en marcha la inversión.

Lo decía hace una semana en la anterior columna: 409 millones de dólares se fueron al tacho de la basura por proyectos que no vieron la luz, entrampados en un Sistema de Evaluación Ambiental, o que terminaron desincentivados por la oposición, o por la presión en una suerte de cacería de brujas, entre 2016 y 2017.

Hoy en día esta región requiere inversión. Sin inversión no hay empleo, ni crecimiento. Tampoco hay dos voces sobre aquello.

Pero también el sector público tiene una enorme deuda que saldar durante este 2019. Hoy en día la necesidad de avanzar en la conectividad, particularmente en conectividad vial, es una prioridad que no puede seguir postergándose por más tiempo.

En tal sentido, hay que poner el acento en dos cosas, a mi gusto, urgentes:

Primero, concretar los esfuerzos de conectividad fronteriza a través Hua-Hum, con caminos y estándares que respondan a la necesidad de intercambio turístico, industrial  y comercial a tono con un mundo mucho más integrado. Ello debe incluir la continuación de esfuerzos para facilitar la comunicación de las comunas cordilleranas que hoy sufren un aislamiento brutal, con serias y precarias condiciones aún de acceso a servicios básicos, derivados precisamente de esta débil conectividad vial.

Pero también, y particularmente en el caso de mi ciudad, Valdivia, yo espero que el acento esté en la prometida pero no concretada red de puentes. Ya empezamos  un nuevo verano y repetimos la historia de la última década: atochamientos y tiempos de traslado equivalentes a una ciudad absolutamente colapsada, en especial en relación a la costa y los accesos norte y sur. Valdivia ya no puede seguir viviendo de estudios y proyectos de papel. Por eso mi llamado a la autoridad competente para que ojalá avancemos en cosas reales y concretas y no en la retórica vacía que caracterizó a las anteriores administraciones en estos temas.

Mención especial merece el desafío en acelerar la inversión hospitalaria para Los Ríos, proyectos que se han demorado solo por burocracia y gallitos políticos pero que solo han significado desmedro de la comunidad regional y de las comunidades más postergada: Río Bueno, La Unión, Panguipulli, Mariquina, Los Lagos, entre otras. Los anuncios sectoriales de 2017 fijaron metas y plazos, de los cuales estaremos atentos que se cumplan en las etapas que corresponden a este año que inicia.

Bernardo Berger Fett
Diputado

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: