“La madeja la tiene el empleador”: dirigentes sindicales rechazan proyecto de adaptabilidad laboral

Consultamos a representantes de trabajadores de distintos rubros sobre la pre normativa que promueve el Ejecutivo y que modificaría el actual Código del Trabajo. Bajos salarios, imposiciones unilaterales y falta de conocimiento de lo que sucede en las empresas, son parte de las críticas realizadas.

Más tiempo de descanso, más horas para hacer deportes, compartir con la familia o, sencillamente, más libertad. Estos son algunos de los fundamentos que ha esgrimido el Gobierno para promocionar el proyecto de ley sobre flexibilidad laboral.

Sin embargo, para dirigentes sindicales de diversos sectores productivos esto no es más que un argumento falaz sobre la denominada “modernización laboral”. Más bien, dicen ellos, la propuesta resta derechos en vez de sumar beneficios.

Para el vicepresidente de la Federación Nacional de Trabajadores Gráficos de Chile, Marco Martínez, la iniciativa responde solo a la presión de los empresarios después de que sus utilidades se vieran mermadas producto del estancamiento económico que ha afectado al país.

“Dejaron de ganar lo que facturaban hace cinco o seis años atrás y hoy día buscan la fórmula para reducir costos pero ¿de qué manera? explotando a los trabajadores. Se utiliza el recurso sobre que son más días de descanso, pero con jornadas que pueden llegar a 12 o 14 horas diarias, y cuando ellos lo decidan. Acá, el ministro Nicolás Monckeberg no tiene idea de la realidad, la madeja la tiene el empleador, como lo ha sido siempre”, afirmó.

Se sabe que Chile es uno de los países con mayor jornada laboral y menores salarios en relación tiempo/trabajo. Además, es de público conocimiento el prolongado lapso de traslado que, en promedio, ocupan día a día las personas para llegar a sus puestos. La necesidad, producto de los bajos salarios, de realizar más de un empleo para mejorar ingresos también ha sido la tónica un gran sector socio-económico.

Al respecto, Rosa Huenumán, dirigente del Sindicato Parot, empresa subcontratista que presta servicio de aseo industrial, se refirió a las labores del hogar que tiene que realizar hoy en día la mujer. Esto, empeorado debido al menor salario que perciben comparado con los hombres, situación que lleva al apuro de que muchas tengan la posibilidad de, una vez aprobada esta prenormativa, buscar un segundo empleo.

De tiempo para descansar, según Rosa Huenumán, nada.

“A los empresarios les acomoda esto, pero a nosotras no, entonces, el Gobierno debe escuchar y dar algún beneficio real, como pueden ser la jornada de 40 horas semanales. A las personas que represento, la mayoría proviene de sectores muy vulnerables y ganamos un sueldo bajísimo, por tanto, estoy seguro que las mujeres no se quedarán en casa, sino que buscarán otro trabajo para aumentar sus ingresos”, aseveró.

Otro de los artículos contenidos en el proyecto de adaptabilidad laboral es la creación del denominado “Contrato de Formalización”, o llamado por los propios trabajadores, “contrato retail”.

Lucía Pantoja, secretaria del Sindicato Trabajadores Paris Huechuraba, perteneciente al holding Cercosud, precisó que se lucha contra las desvinculaciones que a diario suceden en el sector y, ahora, contra la arremetida para disminuir derechos adquiridos.

Para la dirigente, con este nuevo contrato se priva de varios beneficios que hoy ostenta el sector, como son, por ejemplo, el pago por semana corrida, retribución extra por horas extraordinarias y domingos anuales de descanso.

“Nuestra jornada laboral se va a ver afectada enormemente, nos van a quitar muchos derechos conseguidos a través de negociaciones colectivas: horarios de colación, pago de horas extras, vacaciones pagadas, entre otros. Estamos luchando contra un monstruo, aquí no existe una relación igualitaria, es una relación vertical, donde ellos han decidido no pagar más indemnizaciones, porque cumplido años o meses de trabajo, te desvinculan y contratan a otro para evitar mayores gastos, y así van rotando a la gente”, subrayó.

En tanto, para la presidenta de la Federación Nacional de Sindicatos de la Salud Privada, Gloria Flores, nadie puede estar contra el aumento de tiempo de descanso, esparcimiento u ocio. Sin embargo, su experiencia personal como trabajadora de la Clínica Santa María da cuenta que lo que menos quieren los empleadores es dar más beneficios.

“Nosotros hoy día ya tenemos una jornada flexible producto de la mantención continua del servicio y días donde existe mayor atención de pacientes, por eso sabemos que solos no tenemos capacidad de negociar pagos extraordinarios. Ahora con esto, a las clínicas se les da la potestad de realizar cambios sin ninguna retribución para el trabajador, es decir, el lucro a costa de las personas que serán tratadas como monigotes, que lo pueden mover de un lado a otro sin capacidad de objetar una orden”, dijo.

Los dirigentes sindicales insisten que el proyecto de adaptabilidad, además de mermar la capacidad de las organizaciones laborales para negociar derechos y beneficios, apunta a aquellas personas que menos salario reciben, porque nunca alcanzará más en un modelo de relaciones laborales autoritario, como es el chileno.

By:Rodrigo Fuentes / Diario Uchile

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