La encrucijada regionalista y la descentralización de verdad

Para algunos hasta puede resultar majadero, pero habemos quienes creemos firmemente que el desarrollo nacional seguirá siendo una utopía hasta que el paradigma con que se administra Chile gire la mirada resueltamente hacia las regiones. Y no nos cansaremos de repetirlo las veces que sea necesario.

No es un tema nuevo, cierto. Es una materia donde no se ha avanzado todo lo rápido que quisiéramos quienes nos reconocemos regionalistas. Pero también, hay que ser justo, hemos logrado algunos avances matizados los últimos años.

Un desarrollo equitativo y armónico nacional requiere mucho más que cambiarle el nombre a un territorio y con ello pretender subirle el pelo. Es apremiante el cumplimiento de condiciones básicas con las que seguimos al debe.

Durante una conversación llana y franca que sostuve el viernes en Valdivia con los dirigentes de la Asociación Nacional de Consejeros Regionales (Ancore) coincidimos en varias de estas preocupaciones, como por ejemplo cómo va a operar la elección de gobernadores regionales y la capacidad real y efectiva de la labor de fiscalización que tienen nuestros cores, hoy bastante desmejorada y al arbitrio de la autoridad de turno.

Es que una descentralización efectiva debe ser con autoridades políticas representativas, empoderadas y con competencias reales. Reitero: En los últimos años se han introducido algunas enmiendas, algunas modificaciones, algunos proyectos, pero muchos de ellos, como la elección de gobernador regional o el traspaso de competencias, salieron a tirones y quedaron como un patito cojo, resolviendo sólo a medias y con bastantes dudas a futuro las aspiraciones de descentralización y autonomía de las regiones.

Hay otros temas donde se requiere una mirada aún más profunda de país, y en las que confío que el Ejecutivo tendrá la sintonía que se requiere para ponerlas en el papel de proyectos de ley y en el debate nacional por ser materias de su exclusividad.

Entre ellas me permito citar la transparencia, la fiscalización y el control que puede ejercer el Consejo Regional en cuanto organismo colegiado sobre el actuar de los futuros gobernadores regionales y delegados regionales del Presidente de la República; las enmiendas que requiere urgentemente el modelo de traspaso de competencias desde el centro a los gobiernos regionales; y el financiamiento local, la decisión sobre el gasto y la implementación de una Ley de Rentas Regionales.

Bernardo Berger Fett
Diputado de la República

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