Eutanasia en Chile: el debate médico sobre los adolescentes y su derecho a la muerte

La muerte sin sufrimiento, tal como ha sido aprobada recientemente por la comisión de Salud de la Cámara Baja, hace que el proyecto de ley sea inédito en el mundo, debido a la incorporación de menores que no necesitan autorización para acceder al procedimiento. Ante esta realidad, los doctores ya se preparan y discuten como podría ser la forma de ejercer llegado el momento de eventualmente aplicar la normativa

Holanda fue el primer país europeo en legalizar la eutanasia. La ley entró en vigor en 2002. Le siguió Bélgica, Colombia y más tarde Luxemburgo. Suiza y Finlandia también tienen una legislación favorable, pero solo aprueban el suicidio asistido.

La normativa existente en los Países Bajos dice: “El menor que tenga entre dieciséis y dieciocho años podrá pedir al médico atender su petición de terminación de su vida o auxilio al suicidio, después de que los padres o quien ejerza la patria potestad o tutela dé el visto bueno a dicha solicitud”.

Sin embargo, en Chile, el proyecto de ley tal como ha sido aprobado en la comisión de Salud de la Cámara de Diputados, indica que: “Si el paciente es mayor de 14, pero menor de 16 años, será necesario que cuente con autorización”. En tanto, en el caso de que el afectado sea mayor de 16 años, pero menor de 18, “el médico tendrá la obligación de solo informar a sus representantes legales, la solicitud tomará su curso prescindiendo de cualquier consentimiento ajeno a la voluntad del mismo paciente”.

Esta diferencia de edad y la innecesaria autorización, hace que el proyecto sobre eutanasia sea inédita, diferente a la pionera ley holandesa.

Para el presidente de dicha instancia parlamentaria, diputado PPD Ricardo Celis, se ha dado un paso importante en incluir a menores de edad enfermos, teniendo siempre los resguardos necesarios, los aspectos que debe cumplir la persona que tome la decisión.

“Se ha dado un paso importante, se ha resuelto un punto álgido, significativo. Entendemos que esta es una situación compleja en la vida, sin embargo, quien tome esta decisión contará con los apoyos y resguardos necesarios para poder concurrir a tomar una medida tan importante como esta”, señaló.

El fin voluntario de la vida a personas con enfermedades terminales o dolores incurables comienza a ser un tema recurrente, especialmente para aquellos médicos que se especializan en patologías que afectan a menores de edad.

El doctor Miguel Guzmán, jefe del Servicio de Urgencia Pediátrica del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, considera que la eventual aprobación de dicho proyecto de ley hace que ya se discuta con sus colegas, cómo enfrentarán la disyuntiva, absolutamente desconocida para ellos.

“Tiempo atrás tuvimos un caso que nos golpeó bastante, porque era un niño que salió de la unidad de neonatología y no tenía ningún buen pronóstico, estaba conectado a una máquina y tuvimos que conversar con los padres para que autorizara llevar el caso a un comité de ética. El proceder mío en general es poner el tema en discusión al resto de los colegas, porque eso te va iluminando sobre la decisión en ese momento difícil que nos tocará enfrentar. Entonces qué es lo que hicimos, desconectar, sacar la ventilación porque había que limitar la terapia, entonces ahí está el punto, es complejo asumir una ley que hará común una situación un poco parecida”, afirmó.

En principio, el pediatra del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, Miguel Guzmán, indica que no accedería aplicar fármacos para acelerar el fallecimiento de un paciente. Sin embargo, estudiando las condiciones del menor, su historial irremediable y conversando con él o ella la decisión, accedería a ejercer su voluntad de morir sin sufrimiento.

“No podría, pero si entras en el análisis del caso, conoces al paciente, por mucho que haya un lazo afectivo, claro, uno tal vez termine diciendo esto es lo mejor para él, por tanto, hay que ayudarlo, pongamos el medicamento. Pero igual la conciencia mía no estará tranquila porque yo puse el fármaco que hizo morir al paciente. Eso es lo que ya discutimos los médicos, nos va a tocar a nosotros matar enfermos, por mucho que haya un argumento humano de sufrimiento y dolor, al final lo que estamos haciendo es eso”, aseveró.

Recordemos que recientemente el Colegio Médico de Chile (Colmed) realizó una consulta, y dio como resultado, que cerca del 77 por ciento de los miembros del gremio respaldaron que los pacientes accedan a la eutanasia y más de la mitad estaría dispuesto a practicarla en caso de ser legal.

La discusión en el Congreso del proyecto de ley que regula y establece el derecho a la muerte sin sufrimiento continuará avanzando, al igual que el debate que hoy ocurre en reuniones de profesionales médicos.

Al mismo tiempo, debemos enfrentar temas tan obvios e ineludibles como que todos vamos a morir, que no sabemos ni cuándo ni cómo ocurrirá y que lo que más tememos es el sufrimiento.

By:Rodrigo Fuentes / Diario Uchile

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